De la HJCK a Antenna: memoria radial convertida en experiencia gastronómica y sonora
Este lugar, ubicado en la Cra. 14 #85-24, transforma el antiguo epicentro cultural de la HJCK en una experiencia gastronómica y sonora donde el vinilo, la alta fidelidad y la memoria radial son protagonistas.
En plena era del streaming, el vinilo no solo resiste, se fortalece. Lo que parecía una nostalgia pasajera se convirtió en una declaración cultural. Melómanos, coleccionistas y nuevas generaciones han devuelto al formato físico un lugar central en la conversación musical. Escuchar ya no es solo reproducir; es detenerse, elegir, poner la aguja, leer créditos y entender contextos.
Bogotá no ha sido ajena a este renacer. En los últimos años, la ciudad ha visto crecer espacios que priorizan la curaduría y la experiencia sonora por encima del ruido. Sin embargo, pocos lugares pueden decir que su historia está literalmente construida sobre la memoria de la radio colombiana.
En la Cra. 14 #85-24, el edificio que durante décadas albergó a la emblemática HJCK, una de las emisoras más influyentes en la difusión cultural del país, inicia un nuevo capítulo bajo el nombre de Antenna. Más que una apertura gastronómica, se trata de una resignificación consciente de un espacio cargado de historia.
El proyecto nace cuando Juan Ruy Castaño, nieto de Álvaro Castaño y Gloria Valencia de Castaño, figuras fundamentales de la radio y la cultura en Colombia, decide recuperar el edificio tras la venta de la emisora. Fue entonces cuando convocó a Sector 9, grupo con amplia trayectoria en hospitalidad y entretenimiento en la ciudad, para imaginar qué podía surgir allí sin borrar su legado.
“Antenna surge como un homenaje a la historia cultural que tiene este edificio. Aquí funcionó la HJCK durante muchos años y antes de eso fue centro de operaciones de múltiples iniciativas culturales lideradas por Álvaro Castaño y Gloria Valencia. La idea siempre fue conservar ese legado y convertirlo en el hilo conductor conceptual del proyecto”, explica Julián Martínez, socio de Antenna.
La transformación respetó la memoria física del lugar. Las antenas originales de transmisión siguen instaladas en la parte superior del edificio y se convirtieron en símbolo estructural del concepto. En el interior, se conservaron equipos originales de la emisora, consolas de transmisión y la cabina histórica, hoy integrada al espacio como parte de un recorrido que funciona casi como un museo vivo de la radio.
Pero Antenna no es un ejercicio nostálgico. Es una propuesta contemporánea distribuida en cinco niveles donde la gastronomía y el sonido dialogan de manera intencional.
El recorrido comienza con Izakaya, un restaurante de street food japonesa rodeado de terrazas, que propone una carta particular y una atmósfera relajada donde la música acompaña la experiencia. Más arriba, el Collector’s Lounge se consolida como el corazón melómano del proyecto: un bar dedicado al vinilo, equipado con sonido de alta fidelidad, cuatro tornamesas y una programación pensada para DJs coleccionistas y sesiones especializadas. Es un espacio concebido para la escucha consciente.
En los niveles superiores aparece Radio Shack, un rooftop más festivo y de baile, y finalmente el mirador terraza, donde la experiencia gastronómica se complementa con una vista privilegiada y las antenas como telón de fondo permanente.
“En cada uno de los espacios intentamos hacer guiños al legado radial del edificio. Desde la consola original de la HJCK que hoy se exhibe al entrar, hasta la cabina histórica integrada en el Collector’s Lounge y las antenas que se mantienen intactas arriba. Todo el proyecto está atravesado por esa idea de perpetuar la historia de la radio, pero llevándola a una experiencia actual”, añade Martínez.
Detrás de Antenna está Sector 9, grupo empresarial creador de espacios reconocidos en Bogotá como Kinder Club, Attic & Keller, El Bandido Bistro, El Coq y Cósmico Video Bar. Con este nuevo proyecto consolidan una visión que integra hospitalidad, entretenimiento y cultura bajo una narrativa clara: el sonido como eje estructural.
Así, el edificio que alguna vez transmitió cultura a través de las ondas radiales hoy vuelve a hacerlo, pero desde la experiencia presencial. De la HJCK a Antenna, la historia no se apagó: cambió de formato. Y en Bogotá, el vinilo volvió a girar donde la radio hizo historia.

